La controversia del "buen gusto"

Publicado el 02 / 08 / 2012

Desde el momento en que se creó el concepto de “estético” la gente se ha encargado de criticar, analizar o adueñarse de ciertos elementos para decir si son feos, bonitos o simplemente no entenderlos. Fenómenos como la discriminación visual, el rechazo a lo nuevo son situaciones que nos ponen definitivamente a pensar que es lo que la gente quiere o más aún cuestionarnos: ¿Qué es lo que la gente busca en una imagen para hacerla suya?

Entonces para muchos comienza el eterno análisis, la búsqueda de conceptos, de colores, de imágenes. Como diseñadores o personas que poseemos una cultura visual amplia, siempre elegir una imagen será un poco más complicado de lo que parece, tomamos en cuenta cada detalle y si, hay que admitir que el adjetivo “perfeccionista” es más común de lo que parece. Así es como creamos una cultura visual llena de elementos estéticos, monocromática y hasta elegante y todo va bien hasta que nos topamos con cosas como esta:

Esto lo único que puede provocar son dos cosas: que algo en nosotros muera después de reír horas o que realmente nos cuestionemos ¿Por qué existe eso? ¿Hay alguien que de verdad consume ese tipo de cosas? Para estas dos preguntas hay dos respuestas claras y precisas y es nuestro deber hacérselas saber para evitar futuras frustraciones.

Primero hay que mencionar que este tipo de fenómenos no sucede exclusivamente en Latinoamérica, sino que alcanzado otros países como Estados Unidos, Europa e incluso África. Incluso cabe mencionar que en Japón existe una tribu urbana llamada decora, la cual en muchos aspectos, podría ser una oda a la saturación y que recientemente los grupos japoneses más reconocidos han retomado ciertos elementos que de igual forma podrían ser un poema a la saturación.

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Este tipo de cultura existe, por que efectivamente hay alguien que la consume, un público que tiende a tener un gusto en específico por los detalles sólo si estos poseen una carga exagerada de color y se encuentran posesionados de manera saturada.

Si, tenemos que reconocer que cualquier industria de la que hablemos vive un momento de decadencia en el cual ya pareciera que todo fue inventado y lo que hay que hacer ahora es renovar o reutilizar o al menos eso es lo que creíamos antes de percatarnos de que los más creativos siempre serán los que menos recursos tengan a su alcance. Pensemos un poco en la moda de las puntas decoloradas, las playeras desgarradas, la saturación de colores, el tribal, las botas picudas. Estos son recursos que nacieron de los sectores más bajos y hoy son parte de una cultura y de un público que lo pide a gritos y que además de eso, lo disfruta.

Die Antwoord retoma varias componentes de los “White Trash” un sector de Estados Unidos el cual ha sido segregado por poseer ciertas características poco comunes.

No es por discriminar ningún tipo de vida o condición social, pero si es necesario que la gente involucrada en este medio conozcamos y reconozcamos que las influencias más recurrentes dentro de todo tipo de diseño (ya sea de modas hasta el industrial) suele tomar muchas veces inspiración de lo que los sectores más bajos crean.

Es así como lo grandes diseñadores o industrias voltean a ver a ese sector y se apropian de sus ideas. Podríamos catalogar esta acción como una falta de creatividad o incluso de originalidad, aunque también podríamos analizar quienes son entonces los más originales: los que se crean un estilo o cultura visual a partir de lo que existe en su entorno o los que lo retoman y explotan de tal manera que ese sector sea tomado en cuenta (aunque ellos no se percaten de esto).

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Ahora hay que ver el lado bueno de este tipo de imágenes. El hecho no es lo que colocas, sino como lo colocas y en donde lo colocas, además de pensar que para ese tipo de imágenes siempre habrá un consumidor. Hay una forma muy sencilla de resumir lo que hay que hacer desde el lado del creador con este tipo de diseños, imágenes y vídeos, el criticar los elementos que conformen estas imágenes no por cómo se ven, sino por cómo fueron creadas. Así es más fácil que descubramos que el termino “bien hecho” o “de buen gusto” puede caer también en la saturación y en la explosión de colores y detalles, el hecho es siempre mantenerlos dentro de un rango y no caer en cosas vulgares, como El mal gusto realmente no existe, existe más bien un gusto para todos, un sector que hay que atender y reconocer y muchas imágenes que hay que disfrutar.

Copia Doble Systema utilizando vestuario hecho por Meteoro (Mariana Camberos).

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  • cecilia

    excelente articulo!! felicidades

  • julieta

    muy buen post