Menos Microsoft y más sobre el usuario

Publicado el 04 / 10 / 2012
Luego de décadas de pantallas azules y frustraciones, parece que por fin Microsoft se ha dado cuenta de que la respuesta es el diseño pensado para el usuario. Un repaso a lo que fue, lo que es, y lo que podría llegar a ser esta compañía.

Antes de adentrarte en este post, probablemente te convenga darle una mirada a un artículo anterior donde tratamos el tema de las interfaces skeumórficas y su adecuado o inadecuado uso.

Para comenzar, me gustaría que conocieran el que fue a mi modo de ver, el fracaso más grande de Microsoft. Y no, no es Windows vista. Se trata de Microsoft BOB, un intento de aplicación desastrosa que convertía la interfaz del sistema operativo, en una sala donde cada objeto ejecutaba un programa como email, internet o documentos. Esta interfaz poseía diferentes “mascotas” que te guiaban paso a paso por la “amigable y divertida” interfaz, y que en posteriores versiones, transmutarían en criaturas no menos odiosas: los ayudantes de Office.

“¿Necesita ayuda?” era el mensaje que soltaba ese detestable ser llamado Clippy, mientras nos golpeaba la pantalla, cuando solo intentábamos terminar nuestro trabajo en paz. Cosas como esta, las pantallas azules, Internet Explorer y sus innecesarias barras de complementos; son horribles memorias que parecen haber quedado atrás gracias a la aparente epifanía que sufrió recientemente la gente de Redmond.

La mayoría de nosotros no tenemos a Microsoft precisamente en el mejor de los conceptos a la hora de hablar de diseño, usabilidad, y coherencia; pero parece que este año, con los recientes cambios de imagen y el lanzamiento de Windows 8, deberíamos empezar a ver a esta compañía con otros ojos, o por lo menos darle el beneficio de la duda.

Desde el año 2008, con la presentación de su mesa interactiva Surface (ahora conocida como PixelSense), supimos que Microsft traía algo entre manos. Un cambio absolutamente necesario, que desembocaría en lo que hoy conocemos como Windows 8 y la interfaz Metro (aunque han decidido no usar ese nombre por riesgos legales).


Tipografía delgada y muy delicada, abundante uso de iconografía, figuras rectangulares poco intrusivas, muchísima más importancia en las fotografías e imágenes a gran tamaño. El skeumorfismo es un lenguaje totalmente incompatible con el nuevo Microsoft. Por el contrario, la filosofía de diseño usada para el desarrollo es el Bauhaus, donde “la forma sigue a la función” y se le da mayor importancia a la verdadera esencia de los elementos sin tratar de imitar acabados falsos (es decir, skeumorfismo).

Y en un inesperado giro de eventos, pareciera que Microsoft, le está ganando terreno a Apple en su propio campo, el diseño. Las comparaciones son detestables, pero necesarias. Tomemos por ejemplo la agenda de OSX de Apple, y la app de contactos de Windows 8:

Por un lado tenemos una agenda, literalmente en todo el sentido de la palabra, con sus páginas, costuras y hasta una pequeña cinta roja de separador. Por el otro lado, tenemos una lista con nombres, fotos y poco más. ¿Es absolutamente necesario para el usuario las costuras en una agenda en pantalla? Es probable que luzca bien, y le de ese toque “retro” que tanto nos gusta, pero ¿es imprescindible? ¿está realmente sumando algo o es solo maquillaje?

Aquí es exactamente donde a mi forma de verlo, está la fortaleza de Microsoft, empezar a ser realmente útil para el usuario. Si necesito hacer un menú, debo pensar primero en la forma en la que el usuario lo va a usar y va a estar interactuando con él, no distraerlo con con cuero, costuras y sombras falsas.

Coherencia

En este punto, es indiscutible el éxito de Apple, y el buen resultado que han tenido. iPods, iPads, iPhones, toda la gama de Macs, hablan el mismo idioma, es muy sencillo navegar por ellos ya que funcionan de formas muy similares.

Para los variados y diferentes productos de Microsoft, la historia ha sido muy diferente durante varios años. Desde el viejo y confiable Windows XP, hasta el brillante, y cristalino Windows 7, pasando por el moderno y sencillo Windows Phone; Microsoft ha estado dando tumbos como un adolescente rebelde buscando su propia identidad, y parece que por fin han encontrado un buen punto de equilibrio.

Windows, Outlook, Office, Xbox, Windows Phone. Todos ellos, ahora van en una misma dirección, y se comunican con el mismo lenguaje visual, facilitando la interacción para el usuario.

No me atrevería a decir que Windows 8, va a ser un éxito rotundo de la noche a la mañana, y que Microsoft ha caminado hacia la luz, ya que estamos aún en una etapa muy experimental. Pero lo que sí les puedo asegurar, es que el gigante de la informática se ha dado cuenta de muchos de los errores que ha cometido y está tratando de empezar a darles solución.

¿Será este el resurgir de la que fuera alguna vez la compañía más grande, importante y reconocida de software en el mundo?


Fuentes:
http://www.fastcodesign.com/1670740/would-you-like-help-microsoft-design-flops-through-the-ages#2
http://eventdesignmag.com/2012/06/28/inside-microsofts-pixelsense/
http://www.enter.co/vida-digital/las-8-novedades-de-windows-8-el-sistema-reimaginado-de-microsoft/


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  • Roy Fernando

    tengo Fé que para la Versión 11 de Mac, nos aguarde un cambio, nuevos aires; pero a la vez preocupación, pues, Apple sin Jobs no es Apple.

  • Ian

    Uf, creo que voy a atreverme a rebatirte un par de cuestiones que aquí planteas:

    Es cierto que la interfaz Metro es una interfaz sencilla, podríamos decir que minimalista. Estamos acostumbrados a que minimalista se asocie con usabilidad, en gran medida gracias a las interfaces de usuario de Apple, en contraposición con las tradicionales de Microsoft (especialmente post-XP).

    Lamentablemente, esta relación no siempre se produce y eso queda patente en Metro. Hay que reconocer que es bonito. Eso no lo voy a negar. También que es diferente; un paso delante de Microsoft, una apuesta fuerte por el cambio. También eso es de agradecer. Sin embargo, analizado desde el punto de vista de la “usabilidad” y la premisa de la Bauhaus, la cosa pierde muchos enteros: “La forma sigue a la función”. Bien, yo veo rectángulos de colores con iconos.

    La forma de los elementos es común: rectangular. Aquí no hay nada que diferencie un elemento de otro, por lo que esta característica no es relevante a nivel de interacción con el usuario y no tiene nada que ver con la función.

    El tamaño de los elementos: confieso que no he probado Windows 8, sólo lo he visto en acción en los innumerables videos que circulan por la web. Por ello no estoy seguro de porqué los rectángulos tienen distintos tamaños y si ello corresponde con su función, con su uso o bien es aleatorio o predefinido por el usuario. No obstante, no estoy seguro de hasta qué punto el tamaño es una característica relevante para la “usabilidad”

    El color de los rectángulos: se trata de otro elemento del que desconozco el origen de su variabilidad, pero, en todo caso, no veo cómo se relaciona con la función. ¿Por qué el rectángulo de vídeo es rojo y el de correo es turquesa? Además, veo que tampoco respeta los esquemas de color de MS Office que a Microsoft le han llevado tanto tiempo estandarizar (Word azul, Excel verde, Power Point rojo…)

    Los iconos: Este es el único elemento de toda la interfaz que sí se relaciona con la función. Son simples, planos y, oh, monocromáticos. El que todos los iconos tengan el mismo color (al margen de la idoneidad de los diseños en sí – el icono de noticias podría corresponder, perfectamente, al procesador de textos-) exigen del usuario que realice una comprobación visual de todos y cada uno de ellos antes de decidir cuál corresponde a la función que desea realizar. Este tipo de iconos son útiles por separado, pero al juntarlos en una misma interfaz resultan confusos, como ya se ha comprobado en varias ocasiones (La eliminación del color en los iconos de la barra lateral de OSX fue uno de los cambios más contestados, tratándose de iconos mucho más realistas)

    Skeumorfismo vs Metro:

    Microsoft ha eliminado todo rastro de skeumorfismo que pudiese haber existido en anteriores versiones de su S.O. Últimamente se ha venido criticando la tendencia a este estilo de diseño por parte de Apple. Tú pones el ejemplo de la agenda. He de reconocer que el formato no me gusta especialmente, pero tiene una ventaja enorme sobre la propuesta de Microsoft: no hace falta que leas en ningún lado que estás en la agenda, ni siquiera que leas el contenido. Viendo la agenda de Windows 8, podría confundirla perfectamente con una web de una red social nueva.

    ¿Son necesarias las costuras? Evidentemente no, podríamos tener una interfaz totalmente tipográfica (incluso volver a interfaces de comando). Pero creo que es un error decir que no aporta nada.

  • http://be.net/jim_elest Esteban

    Gracias por tu comentario IAN! Es verdad, tienes razón en cuanto a la diferenciación en el caso de la agenda, y es que definitivamente es uno de los puntos de controversia en el skeumorfismo. Para algunas personas puede resultar muy útil el uso de metáforas visuales para comprender más fácilmente el manejo de un software, por ejemplo.

    Para otros en cambio, el uso de sombras irreales, o texturas de cuero o madera (dentro de una pantalla), no son más que decoraciones que en ocasiones pueden resultar más en una carga que un apoyo de usabilidad. En definitiva, nada en abuso es bueno, y estoy de acuerdo con el uso de skeumorfismo, siempre y cuando no sea solo un capricho estético que choque con el objetivo primario del aplicativo. Gracias por comentar, un saludo!