Intentarlo sigue siendo la mejor forma de lograrlo

Publicado el 11 / 10 / 2013
El proceso de aprendizaje se basa principalmente en un suceso que no todos aceptamos con gusto: El error. Descubre un poco más sobre nuestra forma de asimilarlo y dominarlo para aprovecharlo a nuestro favor.

¿Fallaste? Está bien, a todos nos pasa.

Siempre que encuentres que algo no ha salido como esperabas, piensa: ¿cómo aprendiste a caminar? ¿qué podría salir mal si querías alcanzar un juguete o llegar a los brazos de tu madre? Absolutamente nada. En esos momentos, tu conocimiento sobre el mundo y tus habilidades motrices eran mínimas.

Lo intentas. Te caes. Te levantas… lo intentas después. Esperas un momento y vuelves a intentarlo, lo vas logrando con un poco de apoyo y cuando menos ves, tus padres te felicitan por dar tus primeros pasos.

¿Qué ha pasado desde entonces? Nuestras vivencias anteriores van construyendo una parte importante de nuestra personalidad, para bien o para mal y esto pudiera influir de alguna forma al asimilar nuestros errores. Si tienes unos minutos extra, observa la conferencia TED de Kathryn Schulz, autora del libro “Being Wrong: Adventures in the Margin of Error” donde ella cuestiona la parte emocional de equivocarse desde diferentes perspectivas y nos recomienda aceptar con gusto nuestros errores, en lugar de evadirlos.

Andrés Oliveros, co-fundador de Astrolab, también lo explica de una forma interesante: Caemos en cosas, situaciones o incluso personas.

“Nos caemos (…) porque nos gusta lo cómodo, lo conocido. (…) Nos gustan la seguridad y la certeza interna, y las buscamos para quedarnos tranquilos. Las ponemos al alcance mediante una serie de prejuicios que delineen el camino hacia ellas.”

Seth Godin nombra a esta parte instintiva que prefiere la certeza al riesgo como lizard brain (literalmente, cerebro reptil). Tu mente sabe de lo que estamos hablando: Una resistencia que nos pide ser muy cuidadosos, a dejar de intentar hacer cosas distintas, a ir más lento, a retroceder, a dejarlo para otro día.

Seth Godin: Quieting the Lizard Brain from 99U on Vimeo.

Esto no es necesariamente malo, es bueno saber que contamos con ciertos mecanismos de supervivencia. Lo importante es dominarlos para aprovecharlos y obtener lo mejor de cada situación.

1. Conoce la resistencia. Identifica en qué momentos despiertan las dudas y anótalos.

2. Haz un plan de acción concreto para resolver tus dudas y llévalo a cabo.

3. Evalúa el resultado. ¿Funcionó? ¿Fue satisfactorio? ¿Es lo que esperabas como resultado? Si no funcionó, ¿en dónde estuvo la falla? Toma en cuenta estos detalles y ajusta lo necesario. Prueba y vuelve a probar.

4. No dejes de intentarlo hasta que suceda lo que buscas.

¿Fácil, no?

¿Y qué pasa con los errores o fallas que encontramos en el camino? Bueno, hay que separar el sentimiento del hecho. John Caddell afirma que un error no necesariamente es malo, puede ser algo muy inteligente si aprovechamos conscientemente la falta de conocimiento correcto y lo convertimos en un camino diferente para realizar algo.

Lo más difícil es comenzar. Woody Allen dijo alguna vez que el 80% del éxito es estar presente, dar el primer paso. Piénsalo y considéralo si estás por comenzar un nuevo proyecto personal este fin de semana, no dejes que el cerebro reptil gane de nuevo. Intentarlo sigue siendo la mejor forma de lograrlo.


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  • Lucas Farchetto

    Muy interesante nota !! , ideal para este lunes 😛

    Saludos y sigan mejorando !

  • http://pixelincloud.com/ Lucas Farchetto

    Muy interesante nota !! , ideal para este lunes 😛

    Saludos y sigan mejorando !

  • Ricardo Peña

    muy buena nota